martes, octubre 17, 2006

Carta con frustraciones para una amiga despreocupada
No importa que no escribas hace tiempo. Te escribo igual. No importa que estés ocupadísima con el laburo y los estudios. Te escribo igual. No importa que estés unos gramos enojada conmigo. Te escribo igual. No importa que no me des beso. Te escribo igual.

Un poco para reclamar tus cartas sin llegar.
Un poco para decirte hola.
Un poco para contarte cosas pequeñas.

Sigo con la U, estudiando que lo de Freud, que lo de Jung, que el conductismo que Pavlov, que mañana la práctica y a ver si un proyecto se hace así o menos asá.

El espejo dice goooordo, y la foto de hace unos años me reclama el descuido y luego me digo a ver si adelgazo, y después de bicicletas dietas y llanto de anoréxico apenas tres kilos.

Triste un poco, no tanto dicen, pero ahí esta el esfuerzo. A veces de tanto triste una poesía se escribe sola o al menos eso dice ella, pero yo la escribo tranquilo y la guardo en .doc para ver luego que pasa. Y ahí está la convocatoria Franz Tamayo. ¿Me animo?, bueno a ver, total, solo pierdo unos pesitos para el correo y tal vez la moral y los sueños encerrados en si el desarrollo evolutivo del hombre y su cerebro que guarda la personalidad.
Si, ya sé, otra vez el disconformismo y a refugiarme en un libro, cualquiera, a ver este, dice: "El nombre de la rosa" y bueno, me arrastro hasta la pagina 232 y seguimos pretextando ocupación mientras me oculto tras las hojas. A veces un poco compulsivo, porque verás tu, un libro de Borges, otro de quien sabe, y compro, otro y otro, a ver si en alguno está la solución. Pero todos son más felices que el que agarra las hojas, porque ellos ya lo escribieron, ya están satisfechos, ellos solo esperan, el que tiene que descubrir los secretos ahora soy yo, que leo, y esa palabra ¿qué dice? "panegírico", pucha que difícil, o yo muy ignorante o él muy erudito. En fin, el diccionario está lejos, no entiendo, me retraso, tengo que acabar la página, mejor paso de largo, total, que es una palabra más otra menos, pero es mucho y después me pierdo media docena de entender.

Y ahí está otra vez, el reclamo, que por qué no hice la práctica, que por qué Umberto Eco, en vez de psicología, en vez de carrera, en vez de estudios, para luego una vida, una casa, una mujer, mucho dinero. Yo digo, otro día, pero nunca llega, porque flojera, pero más que flojera porque no quiero, entonces pregunto qué quiero, qué se puede, ¿querer es poder?, si así fuera porque no puedo si es que tanto quiero, y otra vez qué quiero. Y ellos dicen más importante deber que querer y me ponen fechas límites para el egreso, para el cartón, siquiera un cartón me piden, para que nadie me acuse con dedo, y digan ese, ese sin titulo, ese que no licenciado, ese que no nadie, ¿y si la nada fuera una licenciatura? Licenciado Don Nadie sería, ¿lindo, no? qué va ser lindo, ellos fruncen cejas, y gritan carajo, desesperan y ahora estudia, ahora.

Luego los otros han puesto fecha para exámenes que no conozco, y me suda la frente porque miedo, porque tan difícil estudiar no es, difícil ganar, difícil contentar, difícil el mejor, difícil el campeón, para que ellos digan caramba que bueno, y yo sonría y diga gracias ¿ahora puedo? y digan bueno dale pero sin descuidar estudios ¿eh?.
Y ahora feliz, porque ahora yo, ya no más ellos, ya no más números que dicen aprobado con honores o aprobado con raspones, ya no más el esfuerzo para otros se alegren. Ahora sí, una palabra, una oración, un párrafo, un cuento y libre, libre al fin de mi mismo, libre con personajes creados en mis manos y me pienso uno de ellos y lo pienso de mil maneras, para que la marioneta imaginada logre que yo humano no puedo y luego .doc. A ver si después algo pasa, si alguien se interesa y dice bonito, me gusta, y yo sonría porque soy yo, no otro, no nadie, yo.

Pero no importa sabes, esta carta demasiado larga para tu tiempo, muy larga para el tiempo, muy larga para estos tiempos, muy larga para carta, mejor detengo. Si no, tu sabes, luego uno quiere decir te quiero, extraño, y no esta bien el corazón abierto en estos días de smog. Contamina.
Y antes decir chau, y acabar con la magia de haberte hablado sin que estés aquí, de sentirme un poco menos más tranquilo por haberte contado cosas in-innecesarias te envío adjunto estornudos de hipopótamos que me hicieron reír sin querer, y ojalá todo bien y me escribas para que esta no sea una impar y pueda decirse correspondida.

Archívese beso
Cópiese abrazo
Comuníquese despedida

5 comentarios:

pao dijo...

Días atrás, conversando con una colega escritora, aseverábamos ambas, que las únicas veces en que nos sentíamos verdaderamente LIBRES y auténticas era cuando compartíamos con el papel y el lápiz; cuando escribimos. Según entendí, ya somos tres...
Admiro y envidio (mucho)sanamente tu talento...

Dolcka dijo...

Yo no... me poseen... me adquieren... me invocan, me provocan. Ellos se imaginan conmigo, esos seres, esos paulatinos y contaminantes entes que se esconden en alguna parte metafísica de mi existencia. Mi curiosidad es mi perdición, y cuando trato de olvidarlos, dejo de ser yo mismo. Solo me queda esribir acerca de ellos y sus lugares, tratando de traducir en palabras lo que veo con mis ojos astrales.

Ghyghy dijo...

Sere yo quie esta escribiendo esto, el pasado el presente o e futuro de mi vida?, si es que el reloj del tiempo existe...... Tantos días lejos de tí tantas horas pensando solo en tí y en tus ojos y esa mirada al tocarme aquella tarde.......Yo no se como pierdo el tiempo pesnando en lo que haces o dejas de hacer, si tu debes estar aprovechando ese mismo tiempo en algo productivo, algo que yo debería hacer. Pero no te veo, no te siento, estoy perdida, donde te encuentras.......Sigo aqui esperando que los minutos pasen más rápido y que mi vida pueda tener curso otra vez. Que la brújula de mi corazón apunte en la correcta dirección para todo lo que en realidad siento. Que pueda consumirse el fuego que desprendo y alguna vez me sienta feliz con lo vivido

Anónimo dijo...

veronica tu, yo, ninguno quien sabe o tan solo un personaje ficticio ¿quien puede tener celos de un ser desconocido?.....yo.
Pablito ¿quien soy?

Pablo Enrique Osorio Abud dijo...

Tu eres la niña celosa de la ficción y yo soy quien llama tras la puerta de la barraca preguntando por vos.