sábado, octubre 28, 2006

Sexo, drogas e indemnización.
El caso de violación-extorsión que se ha vivido en las pantallas bolivianas protagonizado por la ex modelo Alejandra Urioste y el empresario Roberto Gutierrez ha finalizado en un arreglo confidencial entre ambas partes. Durante algunos días se desató un show mediático que no tuvo nada que envidiar a los grandes conflictos legales Hollywoodenses. Confieso que cuando el escándalo se desató y vi por televisión a Urioste llorando desconsoladamente lanzando acusaciones como: “Me narcotizó y me violó”, “Las víctimas no deben callarse” acompañada de los gritos de una muchedumbre de féminas que reclamaban al unísono “¡Cárcel y castración para los violadores!”, pensé por un momento que ya era buena la hora en que se denuncien este tipo de abusos y se demuestre al mundo que el poder del dinero jamás debe subyugar a la dignidad humana. Pensé mal. Urioste y su arreglo confidencial le han mandando un montón de mensajes a la población:
“No existe mujer violada, solo mal pagada”
“No callarse” significa exigir dinero al violador.
“Llegar hasta el final” es solo una metáfora de insistir hasta que se cobre el dinero y “´Cárcel y castración para los violadores” solo es aplicable cuando el violador no tiene con que pagar “el favor”.
¿Por qué si Urioste solo quería dinero, entiéndase “solo dinero” por “un montón”, clamó al cielo y se rasgó las vestiduras cual beata desvirgada por un “depravado sexual”? ¿No era acaso el objetivo llevar a la cárcel al tirano? ¿Qué significa todo esto? ¿Qué los hombres que tengamos la plata suficiente podemos ultrajar a las mujeres cuando nos de la gana?
Sin duda alguna hoy ha sido un día fatídico para aquellas mujeres que alguna vez fueron abusadas y que vieron en Urioste un ejemplo de valentía, la encarnación de la lucha contra el abuso sexual. Lamentable final, pero no impredecible.
Quién todavía tenga un poco de ingenuidad podrá creer que Urioste aceptó el trato porque vio que luchar contra el poder era imposible y prefirió una suma generosa a quedarse sin nada. Aunque valdría la pena preguntar si los que tuvimos que soplarnos los mocos de la modelo y desfilar por su dignidad recibiremos una parte del botín. Finalmente ¿No fue acaso todo esto por unos cuantos chelines?
Foto Montaje: Pablo E. Osorio A.

3 comentarios:

il anonimio dijo...

jajaja, que puta esta Alejandra Urioste, tienes razón ni me había enterado lo del arreglo, pero es obvio no... $$$

CAPSULA DEL TIEMPO dijo...

Esta mina tenía todas las de ganar. Qué pena que se dejó ganar la moral por la plata. Jodido juzgar en estos casos querido Pablo, pero todos, especialmente TODAS estamos decepcionados.

Ese Rodrigo Gutiérrez debe estar chocho de la vida: ha demostrado que con plata se compran dignidades.

Anónimo dijo...

puta como s entoa con son una tropa de ignorantes y machistas pelotudos q hablan sin saber, el tipo est es un drogo d mierda q no sabe las locuras q hace, y ustedes unos wevones x estar metiendose en la vida d ua modelo q tenia buena imagen hasta q pelotudos com ustedes la arruinan