sábado, diciembre 02, 2006

Requiem

es la muerte un misterio
y el mas muerto no lo sabe

al lado de tu inercia
esperé un hálito de luz
cuyo brillo no podía

Te abracé
nunca lo supiste

ni la más cálida de las lágrimas
te hubieran sugerido la vida

aferrado a tu cuerpo
te canté las oraciones

aferrada a tu descanso
me ignoraste
eterna rebeldía

no esperes
que espere
que me esperes

yo no creo donde vas
no creo
y a donde vas ya no eres mía

9 comentarios:

Lucía Borjas dijo...

Saludos Le PenPoe!! interesante tu blog, me gustó mucho el de antes y depués...así es amigo, viviendo en un mundo de fantasía, donde la celulitis natural es algo anormal!!

Un abrazo!

Pablo Enrique Osorio Abud dijo...

Gracias Lucía. Como te dije, lo estoy poniendo a consideración de la gente. Es cierto, vivimos tiempos de belleza delgada. Tristes tiempos.
Un abrazo

Ganjartek dijo...

Estimado pues bienvenido al proyecto. Colaboraciones a partir de la página 13 del libro a mi email
Un abrazo
Paul

Raven Z dijo...

muy bello, me toco el alma trizte desde hace mucho que no me encontraba.

Albanella dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Albanella dijo...

Es como si hubiera quedado algo por decir en ese poema... no se xq m pasa que muchas veces siento eso... jejeje bueno, esa fue una lágrima literaria y espero que el llanto no sea tan profuso como para nublar tus ojos.. besos!!

Pablo Enrique Osorio Abud dijo...

RAvenz: Mientras haya esperanzas y recuerdos...[Becquer]

Nella: A veces sucede siempre. Quedar algo por decir, nublarse los ojos de lágrimas-letras, sentir que muchas veces nos pasa eso. Y luego los besos.

pao dijo...

No esperes...
Es cuestión de sentirse identificado, no???
No esperes que te espere.

Te extraño Pablito, no te olvides de criticarme..

(Es curioso cómo uno extraña cuando sabe que el otro está lejos, y no precisamente cuando pasa tiempo en ausencia)

Pablo Enrique Osorio Abud dijo...

Me tambien Paolis. No me olvido de visitarte. Así espantamos la soledad. USHA USHA malas soledades. O como diría el Papirri: "Sacudite las penas, como arvejas de la falda. Si se fue tu amor es para amarte en la distancia"