jueves, mayo 10, 2007

- Si no vas a poder con esto, mejor lo dejamos aquí.

Y lo dejamos ahí. Al borde de la vereda, cerca del último beso, lejos del último taxi. Ninguno volteó para verlo recitar un poema. Más importaba que no se note el lipstick, que los ojos estén blancos con gotitas y que la camisa no parezca abierta. Luego partimos la calle en dos: Desde esta esquina hacia mañana yo te olvido, desde esta otra hasta pasado me nostalgias. Dijimos sí con pulcritud y prometimos cuidarnos la ropa.

Ella no lo sabe, pero cada viernes veintisiete paso por allí para ver si todavía sigue sentado al borde de la vereda, cerca del último beso, lejos del último taxi. Me mira con alegría. Piensa que vengo a recogerlo. Es probable, y lo digo por sus ojos, que ella también venga a verlo los veintisietes por la noche, tal vez para asegurarse que todo le falte y nade le sobre.

- No puedo llevarte, ella se enteraría. - Le digo para que nunca me olvide de quién fue la culpa.

Y vuelve a sentarse. Parece que lanzara unos quejiditos. Es muy sensible, sobre todo con esta lluvia.
En los feriados y fiestas me siento tentado de salir y buscarlo, levantarlo y llevarlo a tomar helados, al cine, a los cuartos, o a las plazas a engordar palomas. Pero pienso que es mejor que lo dejemos ahí. No vaya a ser que envejezca en nuestra casa y luego quien se encarga de limpiarle las mierdas.

11 comentarios:

CAPSULA DEL TIEMPO dijo...

Pobre ese amor, tan abandonado en esa callecita. Mejor matarlo con el olvido, así de un solo disparo paf! y que ni sienta. Lo malo es que siempre queda la nostalgia, pero por lo menos a esa solo hay que limpiarle una que otra lagrimita.

Nos vemos en un cachito con la Pao y la Nella o.k.?

Pao dijo...

Estuvo buenísimo el café, no?...especialmente cuando llegamos y te encontramos con los ojos desorbitados, las alitas puestas y el pañal esperando...

Y sí, yo también dije lo mismo, si no puedes con esto...Es razonable.

Mua!

Pao dijo...

Ah...
Se me olvidaba...
Tú y yo hablamos de cosas distintas esta vez...

Pablo Enrique Osorio Abud dijo...

Capsula: Los amores no mueren, al amor le dices que te espere sentadito y nunca más vuelves por él. Gracias por el café y queda pendiente otrito siempre.

Pao: Toma otro beso, y no sé si hablamos de lo mismo pero si no es asi bienvenida tu propia interpretación que para eso esta el entendimiento.

Albanella dijo...

Cosas distintas pero a la vez tan parecidas.. pues nadie tiene ojos al igual que el viento del este..

Un abrazo..

la mujer habitada dijo...

Cuando algo acaba antes andar unos pasos, siempre se queda esperando, sentado, en algún callejón de las vísceras, o alguna azotea del alma.

Los veintisietes por la noche - de esto estoy segura- el viento, las aceras, los cigarrillos, las ventanas y los silencios, te sonríen.

Sebastian dijo...

Un gusto pasear por aquí, querido.
Un abrazo.

Pablo Enrique Osorio Abud dijo...

Albanella: Tus palabras son alucinógenas para mis ojos volando hacia el oeste. ¡En marcha significados!, ¡Hasta hallar el poniente donde muere la luz!

Mujer habitada: Sonríen. Como duelen sus gestos.

Sebastian: Bienvenido compañero. Y ¡salud!.

Purple dijo...

Pablito!!! de ahora en delante vas a recibir muchos comentarios mios... me encantaron los tuyos!!
Sos todo un poeta... en todo el sentido de la palabra...
Un beso y nos vemos en DFI :D:D

Ifigenia dijo...

botadito en la calle, por decisión propia, ahicitos espera..
Qué lindo escribes!

Pablo Enrique Osorio Abud dijo...

Purple: Querida Purple, pasa todas las veces que quieras. Yo estoy aqui.

Ifigenia: Ahisitos cerca del último beso, lejos del último taxi. Gracias por el piropo de la caligrafía, ojalá y te pases masito. Un beso.