lunes, junio 25, 2007

Subió los peldaños y se perdió nueve metros al cielo. La tribuna miraba silenciosa.
Erguido al borde del trampolín contuvo la respiración y no recordó la voz del maestro sino la de alguna novia que jadeaba junto a él noches atrás en la habitación con baño privado. Extendió los brazos y levantó la cabeza, la oyó pidiéndole extenuante no se detuviera y penetrara con más fuerza. Dobló las rodillas para el impulso y sintió el temblor de las piernas que le invadieron al borde del orgasmo mientras la sostenía de pie aferrada a su cintura. Dio el primer salto, el trampolín se sacudió de placer, las paredes estaban manchadas de sudor. Dio el segundo apretando con violencia los muslos, mordiéndole las tetas. Dio el tercero que apenas contenía elevándose unos centímetros sobre sus dedos. El momento de silencio. La ejecución de los giros estentóreos que ascienden por los testículos y que requieren de absoluta concentración. Los flashes que inmortalizan el acto. El cuerpo se desdobla y en un solo instante se detiene el mundo, que agonizante, logra sentir como se mezclan los líquidos, la sangre, la perfecta sincronización mientras el cuello se echa hacia atrás con los brazos extendidos para salpicar lo menos posible. La tribuna aplaude la hazaña, el cuerpo comienza a relajarse y desde la húmeda profundidad, vuelve a la vida . Al recuperar la respiración podrá vestirse y descansar. El jurado dará su veredicto, luego se irá a casa. Tal vez la llame mañana.

9 comentarios:

Dolcka dijo...

Risa de... Yo conozco a este "men"
Un abrazo y wuenisima onda el texto.

Pao dijo...

La llamó?

LAU dijo...

Hay muchos de esos en la ciudad... y la mayoría no llama jeje
Besitos

Pao dijo...

Ah..me olvidé decir:
Pablo, esto no es erotismo... :)

Pao dijo...

Y alguito más:

TE VOY A EXTRAÑAR!!!
MUCHO!!!!
te quiero...

Te abrigas, y al sobrino, muchos besos de mi parte...ansiosa por conocerlo. Y a la mamita, un saludo grande.

:(
Nos leemos, no?
Besos...

Pao dijo...

Esito sería...

Albanella dijo...

Tu presencia será extrañada por estos bajos lugares y en este momento siento que sólo le hablo a tu ausencia. Te deseo veas tierras nuevas, personas extrañas y sonrisas blancas. Te deseo sientas abrazos y brazos nuevos, bocas conocidas y corazones que palpiten al unísno con aquel de vuestro cuerpo. Te deseo todo eso y también te deseo un buen retorno, corrijo, un buen descenso, a nuestra jungla de asfalto quemante.

Besos!!

Albanella dijo...

Ah, me olvidaba.. excelente analogía. :D

tania dijo...

visceral