sábado, octubre 06, 2007

Hrs: 22:00

Puedo oírla.
Contra mi ventana, el color grisáceo se ha rendido por esta noche. El cielo, en son de tregua, llora. No sé si lo que cae es agua. No sabemos, ni yo ni mi ventana. Algo cae, eso es seguro. Mezcla de memoria del fuego, mezcla de jirones de agua. ¿Es bueno este augurio? ¿Para quien es esta pausa? ¿Cuál es el mensaje que traen los rayos?
La lluvia se estrella contra el vidrio.
Pero ya no entiendo lo que dice, hace tanto que mi pueblo ha olvidado la lengua de la selva.

10 comentarios:

(romaneth) dijo...

fue tan profundo y real el llanto del cielo.......
libero todo sus sentimientos......

Oso Jucumari dijo...

Qué lindo escribes hermano, dan ganas de recuperar el lenguaje de la selva

Estido dijo...

Parece que el Osos está extrañando su origen animal, ¿no?
Interesante el texto, pero creo el tema ya ha sido bastante explotado con ópticas similares.
Yo me pregunto: "y si abres la ventana, ¿podrás entender el lenguaje de la lluvia?" Jajaja

Un abrazo.

Pablo Enrique Osorio Abud dijo...

Romaneth: ¿Verdad que fue?

Oso: Habría que buscar la forma de volverse a entender, aunque sea un poco.

Estido: Tienes razón, el tema está más manoseado que señorita en micro, pero es que era que escuches ese silencio que se rompía la noche del sábado, no tienes idea de lo odioso que era no poder respirar y que de pronto a las 11 bien clavadas se tire la lluvia y se lleve todo. Daba ganas de llorar de gratitud.

CAPSULA DEL TIEMPO dijo...

Tremenda tormenta y todos agradecidos con las nubes.

Un abrazote, p'asposín.

Flor dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Flor dijo...

Nada mejor que una tormenta, para liberarnos de los demonios...

Flor

Daniel de Witt dijo...

Sólo espero que estemos a tiempo de volver a entender el lenguaje de la selva.
Un abrazo.

Albanella dijo...

Tarde te digo... el sol, para nosotros se fue. Las nubes no lo veían tampoco, el humo cubrió su rostro. Y así, las nubes lloraron por él... gracias a eso volvio a aparecer.

Besos..

Lau dijo...

Pues si, esa noche llovio montones, parecia que el cielo lloraba por la torpeza del hombre. Vaya noche... Casi me arruina la salida al boliche jeje