viernes, octubre 05, 2007

A una noche chaqueada
Ya no me pregunto por qué
sino hasta cuándo.

El cielo de la noche se ha quedado sin metáfora
sin aire que respirar.

Hasta los faroles de la plaza
son un silencio asfixiante.

Yo sé que detrás de la densidad
entre la nube tóxica
y la muerte
:
Aletargada la poesía

de la América pura
y su etéreo celeste.

Sin embargo
la venganza del árbol que muere.

Sin embargo
la herida de la selva.

Se escurre
Lenta
Obscura
Pausada
en las entrañas del que viene.

Y YO
Y VOS Y ÉL
Impávidos.
Con tres cucharilla de azúcar
en limonadas
que calman la Sed.



1 comentario:

Jose Antonio dijo...

Bien dicho.
Feliz primer añito!
Saludos.