martes, julio 01, 2008

Mira las nubes dóciles conjugando la humedad

tirándose por encima de los cerros en puntas dinamitadas

chorrean por sus grietas profundos olores

resbala por las calles su color bizcoso

los golpes de martillo

chillan

sudan

chispas candentes

el minero se desnuda

martiriza la montaña hurgando sus entrañas

en las faldas las piedras regadas por la ciudad.

Exhala

Su pucho

Empuja

Su Coca

En el último empellón

un brillo resplandece

sus ojos desorbitados

entrega en sus manos

la piedra deseada.

Minero se viste

la tierra descansa.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

First!

Albanella dijo...

... el minero no sabe lo que tras de sí deja ni lo que harán sus ojos con el poder del sol. Sólo sabe que el día comienza y que así debe acabar.Ahora, la pregunta queda por el así...