lunes, agosto 03, 2009

La ciudad arde, caen desde los balcones muebles, camas y sus dueños. La ciudad arde. Las mujeres gritan, los hombres impotentes huyen. El fuego destruye hasta la vértebra de lo que era antes la hermosa ciudad. Y arde la plaza y sus árboles y arden las calles cubiertas de sangre y trapos. Yo miro la ciudad a través del espejo, con tu voz en el teléfono, diciendo algo parecido al amor.

1 comentario:

Dolcka dijo...

Evocando imaginarios... La ciudad de la furia... las piedras gritan... Nerón...

esta mistureada está de lo + wena !!!