martes, marzo 16, 2010

 
Aquellos

Le tengo encomendada mi felicidad a lo ajeno
camino, sueño y duermo en el otro
cuando aquello ríe me cae la lluvia
si aquella llora me sale el sol

Estoy fuera, no me tengo
ya no dependo de mi mismo
con el alma alquilada
miro partir los buses

a donde no iré

y sin embargo
si alguien vuelve
no me quedo

Sin tenerme
como en sus bocas
y descanso en sus sueños

Si ellos dicen yo ya soy
y si me olvidan
muero

Me cuelgo de su tiempo
de estos y aquellos
siempre los otros
arman horarios

yo
en cambio

hago llamadas

cito entrevistas
con el aire
que me queda

Los otros no me ven
acaso me sienten

Luego se van
invento un silencio

mi cuerpo colgado
en un cuadro ajeno

Vuelvo a sus ojos

vuelvo a sus lenguas

vuelvo a los otros

siempre
en los otros
vuelvo

miércoles, marzo 10, 2010

Yo habité los árboles y las montañas
bebí del río y navegué por el mar.
Camine entre los tigres
y compartí su presa.
Al lado de la gacela
escapé mil veces de la muerte.

Y nada era mío
ni siquiera la tierra
o la piedra donde dormí.

De pronto necesité
ser dueño del viento
y envidié la vastedad del océano
me pareció odiosa
la longevidad de los árboles
y la sabiduría de la noche.
Entonces abrí las manos
y opuse los pulgares
y todo lo que sostuviera
lo reclamé para mí
mías las hojas
mías las piedras
míos los frutos
mía la tierra
insatisfecho extendí mi propiedad
a todo cuanto mis ojos vieran
y entonces
mío el verano
mío el invierno
mía la vida
mía la estrella

Los siglos han pasado
y no entiendo por qué
ahora todo está muerto.
Lo que veo y toco
ya no respira.

Pero es Mío
infinitamente Mío.